Literatura para jóvenes

Las máquinas portátiles de café expresso y comprar café en cápsulas se ha convertido en una tendencia mundial desde su invención. Así mismo está ocurriendo con los tirajes de literatura para los adolescentes desde el boom de la saga de Harry Potter.

La novela juvenil se destina a un público que transita edades entre los once y los diecisiete años, generando un fenómeno importante para los editores y las editoriales, como lo son las ventas en este segmento respecto a la que se origina en el segmento de adultos o el infantil. 

Lo importante acá radica en que, pese al avance de la tecnología los adolescentes buscan obtener la información de forma rápida, abreviada y sin mayor esfuerzo, gracias a estas publicaciones se permite que los jóvenes destinen más tiempo a la lectura de novelas de quinientas y hasta ochocientas páginas. 

El uso indiscriminado de las redes sociales por parte de los adolescentes, ha originado una atrofia del concepto de lectura ya que mirar lo que se postea, enviar y recibir mensajes instantáneos, enlaces, pequeñas notas, entre otros, esto dista mucho de lo que realmente consiste leer un conjunto de frases que permiten darle sentido a un párrafo, y esto a su vez a un capítulo e incluso a un libro entero.

Al leer una novela, un conjunto de poemas, un relato o una obra de teatro no solo representa ser divertido sino que a su vez permite que se estimule la inteligencia y la imaginación. Así mismo, genera hábitos de concentración, proporciona la capacidad de análisis, despliega el sentido crítico, mejora el vocabulario, la expresión escrita y oral, mejora las faltas de ortografía, entre otros beneficios.

La literatura juvenil siempre ha estado presente en el transcurrir del tiempo, sin embargo a partir del cambio de milenio hasta la actualidad la clave del éxito que han influido en el incremento de tirajes de este segmento editorial, es la necesidad de los adolescentes de identificarse con alguien o tener un modelo que les permita la construcción de una identidad. Por lo tanto, los adolescentes buscan referencias y toman de ellas lo que les gusta, les conviene o lo que les beneficie. 

Ahora los textos y líneas de las novelas para los adolescentes se centran en lo que sienten y piensan los jóvenes. A diferencia de los adultos que buscan la coherencia de la trama, la calidad del texto, la profundidad de los personajes, por el contrario los chicos y chica buscan textos llenos de acción así como dramas de esta etapa que transitan definida como crisis como de la adolescencia, entendiendo por crisis el proceso de cambio que experimenta el ser humano.  

Así mismo, al hablar de acción no es solo aventuras construidas a partir de persecuciones de coches o el correr peligros en galaxias o laberintos, se trata de que la lectura atrape y permita que el lector continúe hasta el final.  Por lo tanto se van a encontrar novelas con elementos de acción, de reflexión, de detenimiento y de pausa, incluso disertaciones filosóficas con un vocabulario y una fluidez que se adapte a este tipo de lectores.

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