Literatura erótica para los más jóvenes

Aún encontramos muchos temas que siguen siendo un silencio eterno para la sociedad como la compra y cultivo de las semillas feminizadas de marihuana, la literatura erótica se presenta como un texto el cual relaciona su contenido directamente con el sexo y el erotismo. Aunque en oportunidades este tipo de literatura también se puede encontrar inmersa en la literatura pornografica ya que las escenas que en ella se exponen suelen ser bastante explícitas aunque se sigan considerando erotismo.

Por su parte, el erotismo es considerado todo aquello carnalmente deseable, o lo muestra en su esplendor o florecimiento, además inspira una impresión de belleza, salud, juego placentero, de belleza, aunque es la contraparte de la obscenidad la cual se muestra como la devaluación de la carne, y por ende es sinónimo de imperfecciones, suciedad, chistes escatológicos y las palabras sucias.

Dentro de la literatura erótica, se pueden encontrar  de manera habitual un gran número de novelas de ficción cuyo contenido es erótico, algunos cuentos o historias cortas, obras de teatro, poesía, memorias, además de manuales de sexo. Dicha literatura en la actualidad se ha convertido en un gran boom, aunque sus tramas suelen ser prácticamente idénticas, dando pie a distintas sagas, en una de ellas se dejaban corbatas, esposas y otros objetos tirados por las librerías. 

Un gran movimiento editorial a nivel mundial 

A pesar de muchos, dicha literatura se ha convertido en un novedoso movimiento a nivel mundial, aunque un gran número de personas lo considera un retraso en cuanto a la expansión literaria, o quizás posiblemente su avance. En todo caso, cada quien puede leer lo que guste. Ello nos lleva a pensar si existe algún tipo de límites.

Hemos encontrado en medio de este tipo de literatura que hay libros que hablan de sexo y son juveniles, pero ello no quiere decir que son eróticos. Lo que nos conduce a pensar que entre estos existe una diferencia. En algunos textos se describen no relaciones como las de amigos con derecho a roce, los cuales suelen ser explícitos en sus diálogos y detalles, la mayoría de ellos cargados de insinuaciones.

En otras se encargan de romper los sueños de infancia a través de un juego de palabras donde se detallan desviaciones sexuales de personajes que han sido nuestros ídolos en algún momento, lo que resulta para un sinnúmero de fanáticos un verdadero trauma.      

Algunos aún conservan la cara de no entender 

Y entre ellos los adultos cuando las clasificaciones de mayor de 16 años y más, se hacen presentes en un libro de esta índole. Objetivamente es un tema delicado el hecho de que este tipo de literatura se encuentre libremente y al alcance de todos en alguna estantería. Debemos detenernos a pensar ¿si ello no resulta un tanto riesgoso? ¿Dónde se encuentran los límites? ¿Como manejar ante un menor tanto material explícito? 

Entonces, surge una respuesta a todo ello, que abre más interrogantes: si la pornografía solo es permitida para jóvenes mayores de 18 años, ¿por qué la literatura erótica si se encuentra al alcance de los mayores de 16?

Leave a Reply