La literatura y sus expresiones religiosas

Son innumerables los intentos de la religión por penetrar en los diversos ámbitos que mueven a las sociedades, y una de las herramientas usadas es la literatura. En la actualidad se ha hecho posible desde diversos ámbitos incluso empleando las redes sociales, tal es el caso de uno de los canales en la red social Youtube al que se le ha titulado Dios en la literatura. 

Este es un programa que fue creado por quienes organizan el congreso “Autores en busca de autor” en la Universidad de Castilla La-Mancha. Ciertos autores, obras y personajes que son citados, o el mismo fenómeno de la presencia de Dios y de las oraciones en la literatura suele ser objeto de estudio dentro de los proyectos asignados para asignaturas relacionadas con la religión católica.

En el caso del uso de la literatura, esta se trata de una expresión oral o escrita que surge a colación de pensamientos, ideas y sentimientos; a través de ella se busca la proyección de la belleza y del valor de la vida empleando como instrumento la palabra y esto para las religiones ha resultado lo ideal. En el afán de la literatura por exponer la realidad para ser transformada a una dimensión fantasiosa, se ha dado a la tarea de involucrar distintas expresiones religiosas como dichos, refranes, frases, oraciones, entre otros.

Tales expresiones relacionadas con la religión surgen desde escritos como la Biblia, pero también de la adaptación cultural de las personas como un fenómeno de psicosis, a través del cual pueden enfrentar distintas situaciones, siempre elevando una exclamación hacia la divinidad de Dios mediante oraciones y haciendo propuestas mediante dichos como “mi dios se lo pague » o “el que madruga Dios le ayuda”. no siendo la literatura la excepción al incorporar tales expresiones en el arte de escribir; pero eso sí, sin dejar de verlas con un sentido de expresión amplio y razonable. Debido a la amplia influencia de la religión en la cultura y la historia, esta les ha brindado la posibilidad de poder recrear y mantener vigentes las expresiones religiosas dentro del dialecto de los pueblos, pero además, en la narración de los cuentos, poemas y las novelas.

El hecho de que la literatura haya incluido expresiones religiosas en su oficio cuenta con tres momentos; primero, la Biblia como texto fundamental y su repercusión en el contexto social; segundo, el control de la iglesia, lo cotidiano y popular como han estimulado las expresiones religiosas; tercero, la novela Pedro Páramo del escritor mexicano Juan Rulfo como un ejemplo referente al tema.

Con respecto a la Biblia, este viene a ser uno de los mejores libros escritos que ha existido en el transcurso de la historia, pero contrariamente, no es considerada como una obra de literatura y ello se debe a su significado divino y además porque se considera la palabra de Dios, aunque ha logrado obtener gran importancia dentro del mundo de las letras debido a su extraordinaria y polifacética composición, dando el paso en las culturas a que revivan experiencias a fin de que puedan llegar a reflexiones más profundas, teniendo a mano una escritura que además de precisa, es armoniosa.