La literatura es el baúl de esas grandes historias personales

Una historia que quizás inicialmente no resultaba relevante, pues solo se trataba de alguien que siendo aún adolescente se casaba un 21 de septiembre del año 1965, Rosa Oriol con Salvador Tous, pero que si lo vemos desde la actualidad, en el tiempo conformaron una familia cuyos lazos se encuentran basados en pilares como el amor y el respeto, para convertir a la pequeña joyería de los Tous en una gran empresa y en una marca codiciada en todo el mundo a manos de su hija Alba Tous.

Si, parece una historia para contar a través de las páginas de un libro. Posiblemente nuestras vidas también se encuentran impregnadas de historias que son dignas incluso de un best sellers y que no nos atrevemos a aflorar porque dudamos de nuestra capacidad innata de escritores. Para escribir un libro, no se requiere de contar grandes estrategias, o quizás de esas cosas que nos acontecieron en otros tiempos, pues las mejores historias suceden sin que podamos darnos cuenta.

Para un sinnúmero de personas, la lectura es un mundo fascinante, así como también lo es la escritura. Iniciando con una simples palabras podemos desarrollar historias y adentrarnos a mundos que pueden servir de gran entretenimiento e inspiración para otros que son fantásticos. La musa inspiradora cuando se trata de escribir un libro puede acudir a nosotros de cualquier manera y en cualquier momento, y ello se debe a que todos contamos con gran cantidad de ideas en diversos momentos.

Sin embargo, la forma en la que deben ser plasmadas sobre un papel, o teclado, resulta algo un poco más complicado, pues se trata de llevar cada día o situación que puede ser una inspiración al centro de una historia con el objetivo de escribir un libro.

¿Cómo podemos empezar a escribir un libro?

Planificación: del mismo modo que todo en la vida, se debe contar con una buena organización y planificación, de este modo escribir un libro puede salir de lo mejor. La recomendación es tomarse la escritura en serio organizando bien el tiempo que se le va dedicar, trazarse metas y cumplir estrictamente con todo lo que se establece.

Narrador: todos los libros requieren de un narrador a través del cual se guía el lector por medio de sus páginas. El narrador es quien orienta e indica qué camino se debe seguir con el objetivo de poder entenderlo todo y no perderse. Para ello se debe tener en claro su función, estilo y cantidad de información que va a proporcionar. Lo recomendable es realizar un esquema mental con el que se pueda desarrollar ya que ello es casi lo más importante del libro.

Personajes: más allá de la narración, los personajes lo son todo, pues son quienes le darán un gran éxito o simplemente harán que caigas en el olvido incluso antes de que te des a conocer. Por medio de los personajes puedes sentir, aprender, avanzar, vivir, gracias a sus matices, vivencias, personalidades, virtudes o defectos. Cuanto más se tenga de ellos, más es el juego que se va a dar en la trama. De lo anterior como base, se desprenderá el argumento, el ambiente, la documentación que poseas de ello, y sobretodo el público a quien se dirige.