Esto es posiblemente lo que no sabías de la joyería 3D

En la actualidad la industria de la joyería dispone de herramientas CAD con las que puede modelar para luego fabricar sus piezas, asegura Rosa Tous, la representante de la marca del osito. Para tal acción de pueden emplear distintos softwares: Rhinoceros, RhinoGold, Rhinojewel, Mátrix, Zbrush, 3d Design, 3d coat, Sculptrix, Jewelry Cad Dream, entre otros.

Dichos programas llegaron para definitivamente quedarse. Pero, más allá de que llevan bastante tiempo implantados, continúa existiendo gran cantidad de confusión en referencia a este tema dentro del sector, y está es una confusión que ha sido fomentada parcialmente por las mismas empresas que se ocupan de desarrollar y vender tales programas, y por la más reciente industria que se ha venido desarrollando alrededor de esa materia. En todo caso, es recomendable plantearse el sentido y la utilidad del 3D en la joyería en torno a tres aspectos:

  • ¿Ayuda a diseñar joyas el manejo de estos software?
  • ¿Invertir tanto tiempo y dinero merece la pena?
  • ¿Es sencilla la realización del modelo físico?

En realidad saber manejar uno de estos software no ayuda con el diseño de las joyas, pues estos software no ayudan a crear, solo ayudan con las creaciones, cosa que es distinta. Tal afirmación solo nos conduce a visualizar el desconocimiento en relación al diseño que presenta el sector joyero. Gran cantidad de joyeros se han autodenominado Diseñadores de Joyas y no joyeros desde el momento en que han comenzado a manejar dichos programas, y ello es quizás porque suena mejor, aunque no lo sean. Consideremos otros factores como:

Hacer una copia de diseños de otras marcas para hacerlas en 3D, no se trata de diseñar, tan solo es copiar y modelar.
Acudir cada vez a los mismos modelos de joyas, no consiste en diseñar. Se trata de operar.
Realizar piezas demasiado efectistas en 3D con una pobre construcción, nunca será diseñar, solo es pintar con los dedos.

Existen países en donde se valora muy poco la verdadera creación de una joya, que si se trata de diseño. En su mayoría, los profesionales carecen de la formación necesaria para esta materia, con lo que confían el éxito de sus creaciones a la intuición, cuando este don sólo llega a funcionar en contados casos para personas que ya son talentosas y que se dedican a diseñar como dónde trata de algo innato en ellos, diseñando por pura necesidad expresiva. Aunque en estos casos extraños, la formación también viene a jugar su papel.

Otro punto relevante es que no merece la pena tal inversión en software, ya que solo aprenderá a utilizar las herramientas automáticas de estos programas realizando piezas de muy fácil ejecución para lo que ha gastado al menos 2800€ para el primer software y entre 500€ a 1000€ tan solo en formación, para darse cuenta a la larga de que ha sido mucho dinero, tiempo y energía para fabricar piezas que cuentan con años en el mercado o que se pueden comprar ya hechas.

Un diseñador de joyería necesita tener gran dominio de todo lo anteriormente expuesto. Si este aprendió por su propia experiencia la manera en la que responden los metales o cómo repasar una pieza, es más probable que sus diseños sean materializables y funcionales.